ANA Y EL HERMANO DEL ENTERRADOR

Ana cree que está gafada. A punto de cumplir los treinta, su novio la ha dejado a tres semanas de la boda, la han despedido del trabajo y, por si fuera poco, ha perdido su anillo de compromiso, con lo que necesitaba empeñarlo para conseguir un poco de dinero. No desea más que un empleo estable y un hombre normal con el que llevar una vida convencional.

Lejos de darse por vencida, se empeña en conseguir un trabajo esquivando ofertas de becaria y demás humillaciones para dar con su hombre ideal. Mientras tanto, una antigua amiga de la universidad, la explosiva pelirroja Pepita, aterriza en su casa para quedarse a vivir con ella.

Ana conoce al extraño Benito. Superdotado e hiperactivo, es un desastre, pero noble y alcahueta. Se empeña en que conozca a su hermano, un reconocido tanatopractor, a lo que Ana se niega.

 Amor, humor, telebasura y tanatoplastia se suceden en un año de la vida de Ana.

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Presentación Ana y el hermano del enterrador en Palma